Tapones de corcho
Fabricamos tapones de corcho natural y aglomerado para vino, licor, aceite, vinagre y cosmética.
Productos sostenibles, personalizables y 100 % reciclables, elaborados con corcho procedente de alcornocales gestionados de forma responsable.
Cabezudos
Los tapones cabezudos combinan una cabeza superior de madera, plástico o corcho con una espiga de corcho natural o aglomerado. Se colocan manualmente y ofrecen un cierre seguro, estético y reutilizable. Fabricamos tapones cabezudos ideales para aceites, vinagres, licores y bebidas gourmet como vinos dulces, mistelas, pacharán o whisky. Disponibles en diferentes medidas, acabados y opciones de personalización mediante serigrafía o grabado láser. Cada pieza se produce con corcho sostenible, garantizando calidad, durabilidad y respeto por el entorno natural.
Cilíndricos
Los tapones cilíndricos de corcho están diseñados para el embotellado automático de vinos, licores y otras bebidas. Fabricados con corcho natural o aglomerado de alta densidad, garantizan un cierre hermético que conserva las propiedades del producto durante más tiempo. Son ideales para mistela, moscatel, sidra, cava, vinos de mesa, crianza, reserva o gran reserva, entre otros. Disponibles en diferentes medidas, calidades y acabados, todos los modelos pueden personalizarse mediante serigrafía o grabado láser.
Cónicos
Los tapones cónicos de corcho se fabrican con corcho natural, aglomerado, microaglomerado o con discos técnicos según el nivel de estanqueidad requerido. Su forma cónica permite un ajuste perfecto en cierres manuales, siendo una opción versátil para aceites, vinagres, licores, vinos o productos gourmet. Cada tapón se produce con corcho sostenible de origen controlado, combinando tradición artesanal con precisión técnica. Todos los modelos pueden personalizarse en tamaño, acabado y serigrafía, adaptándose a las necesidades de cada cliente.
Tapas de corcho
Las tapaderas de corcho se fabrican en múltiples formas y tamaños: redondas, cónicas, cuadradas o personalizadas según las necesidades del cliente. Son ideales para botes decorativos, envases de cocina o frascos de baño, y también para bebidas, sales marinas, gominolas, frutos secos o cosmética natural. Producidas con corcho natural o aglomerado de alta calidad, garantizan un cierre hermético y una estética cálida y sostenible. Todos los modelos pueden personalizarse en medida, grabado o serigrafía, adaptándose a cualquier tipo de recipiente.
Vertedores
Los vertedores de corcho están diseñados para un vertido limpio y preciso de aceites, vinagres y otros líquidos gourmet. Disponibles en varios modelos, incorporan un sistema antigoteo que evita derrames y mantiene la botella siempre limpia y seca. Son compatibles con botellas de 250, 500 y 1000 ml y se adaptan a distintos tipos de cuello y frasca. Cada pieza combina corcho natural con elementos técnicos patentados, garantizando funcionalidad, sostenibilidad y diseño.
Vertedores con tapa madera
Los vertedores con tapa de madera son una evolución del tapón cabezudo tradicional, con vertedor integrado y acabado superior en madera natural. Pensados para aceites, vinagres, licores, sales marinas y líquidos gourmet, combinan elegancia, precisión y sostenibilidad. Fabricados en diferentes medidas, se adaptan a frascas de 250, 500 y 1000 ml. Todos los modelos pueden personalizarse mediante serigrafía o grabado láser, manteniendo la identidad visual de cada marca. Modelo registrado y patentado.
Corcho aglomerado: función y beneficios
Nuestros tapones, fabricados principalmente en corcho aglomerado (complementados con corcho natural cuando la aplicación lo requiere), cumplen una función esencial: ofrecer un sellado hermético, resistente y duradero que protege el contenido frente al aire, la humedad o contaminantes externos. Gracias a la estructura celular del corcho —elástica, impermeable, ligera y estable— conseguimos que alimentos secos (sales, especias, legumbres, infusiones), aceites, vinagres, cosmética natural o productos gourmet mantengan intactas sus propiedades, sabor, aroma y frescura durante su conservación.
Pero además, elegir corcho significa comprometerse con la naturaleza. El material proviene de la corteza del Quercus suber —el alcornoque— y su extracción se realiza respetando el árbol, sin talarlo, permitiendo que regenere su corteza de manera natural. De este modo, el corcho se revela como una materia 100 % natural, renovable, biodegradable y respetuosa con el entorno, muy por encima de alternativas sintéticas. Con ello, contribuimos a la preservación de los bosques mediterráneos, apoyamos la biodiversidad y fomentamos la economía circular — usando incluso los restos de producción para fabricar corcho aglomerado.
En resumen, nuestros cierres combinan:
- Funcionalidad real: estanqueidad, conservación óptima y adaptabilidad a distintos envases y productos.
- Versatilidad de uso: desde tarros de especias hasta botellas de aceite o cosmética natural.
- Compromiso ecológico: material limpio, duradero y respetuoso con el ecosistema.